Reseteo vital

Querida publicista,

 ¿Cómo estás?

Hace mucho que no te veo, que no te visito y créeme que te extraño.
Han pasado ya seis años sin ese corre corre que le imprimía adrenalina a mis días. Sin sentarnos juntas para tomarnos un café y convocar a la creatividad para pintar de colores una crisis imparable. No sabes cómo te añoro querida amiga. Nuestras conversaciones hasta el amanecer, nuestros retos personales y desafíos profesionales.

Me han dicho que la dinámica de los medios ha cambiado, que los periódicos donde publicabas tus anuncios ya no están. Ni las emisoras. Ni las revistas, ni los colegas tampoco. Es como si un tsunami lo hubiese borrado todo de un plumazo. Maracaibo ha ido quedando vacía. Sin gente. Sin negocios. Y también sin publicidad, ya no hace falta. Todo se ha ido esfumando como un mal sueño lentamente.

Sé que tú con tus campañas has dejado una huella imborrable en la historia de la comunicación comercial marabina, pero la ciudad que conocíamos las dos, que palpitaba bajo nuestros pies ya no está. Y yo tampoco. Qué pena me da todo eso y tú lo sabes.

Pero también te quiero decir querida amiga que yo también soy otra. Es otra también mi profesión Eso que escuchamos de la reinvención no es baladí es una realidad y creeme que de las duras para muchos venezolanos que tuvimos que dejar el país para emigrar. Desde que llegué a Zaragoza en el 2017 estoy viviendo un reseteo vital y profesional. Y apenas comienza.

Ahora mismo tengo el consuelo de cerrar mis ojos y poder volar hasta ti a través de mi memoria. Allí sigues estando intacta y lista para el reencuentro. Poder evocarte me llena el corazón. Quisiera que pronto surgiera esa fuerza creativa que tanto conoces para superar los altibajos de la vida. Tú que con un puñado de sueños levantaste una agencia de publicidad ganadora que aprendió a trascender fronteras: JR Publicidad.

Creo que pronto nos veremos y crearemos una buena frase de esas capaces de movernos la fibra para sentir de cerca a esa bella tierra del sol amada.

Desde aquí te pido que mantengas viva esa genia creativa que tanto conoces para superar los altibajos de la vida. Tú que con un puñado de sueños levantaste una agencia de publicidad que trascendió fronteras, mantén esa mirada única que aprendiste a cultivar bajo el sol abrasador del caribe.

Quiero que sepas que te has quedado guardada como una perla preciosa junto con mis tesoros más valiosos en Maracaibo.

Espero que pronto vengas a visitarme. Tu frescura y alegría seguro que le imprimirán un nuevo sabor a mis días. Te animo a que prepares un buen copy y me des la sorpresa de verte pronto por Zaragoza. Te gustará donde ahora vivo.

Una abrazo de la mañacucha.

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