Madrid, 27 octubre 2023
Luisana,
Hermana, por fin te escribo una misiva a puño y letra, pero entre vivir, hacer, pensar, ir y venir se me han pasado muchos años.
Por aquí estamos bien, estoy a gusto con mi entorno, con mis hijos, mi trabajo, me gusta mucho Madrid, porque en cualquier esquina respiras arte, sencillez y paz, fácilmente puedes retroceder en el tiempo, entrando a una capilla, como las calles empedradas, con librerías antiguas, floristerías, botiquines, barrios con edificios muy antiguos y enormes, en fin, historia y cultura. He tenido una adaptación regular, no te niego las veces que he estado como el mes de enero, gris, hundida, fría, pesimista, invierno por dentro y por fuera.
Mis primeros años fueron duros especialmente en esta estación del año, porque esa calidez que puedes ver en la gente en las terrazas, cafeterías, bares, entre las copas de vino tinto, cigarrillo y carcajadas en su mejor y cómodo ambiente; castañas, y maíz a la brasa eso no me envolvía a mí, simplemente no encajaba allí, y no solo era el ambiente envidiaba el calor humano. La cercanía, un abrazo, unas risas y una mirada profunda, sincera eso es lo que realmente añoraba, mi familia, mis amistades, mis colegas, el cariño conocido y afable. Muchas veces sentí el corazón apuñalado, los ojos desbordados, la garganta atragantada y los dedos temblando, he conocido y experimentado la ansiedad y no sé si también la depresión. He sabido manejarla, respirar hondo, me he reconectado a la fe porque supe que al final en esos días no estaba sola, me tenía, estaba con Dios y después de cada cierto ataque de esos que aprieta el pecho, debía sacar más energía que nunca porque de mi almohada para afuera lo que ven mis hijos es a una madre risueña, optimista, con carácter y entusiasta.
La adaptación no fue fácil, pero toda transformación es dolorosa ahora me siento muy adaptada, tranquila y feliz, en momentos de bajones me lo tomo como una ducha interna y al día siguiente hielo en las ojeras y como nueva. Migramos hace ocho años y se pasa el tiempo volando, te entretienes con las épocas del año, el cambio de armario, la temperatura, renovando papeles, Tengo nuevas amistades la mayoría venezolanas, con las que río y digo ¡anda ya soy de ese grupito ruidoso que se disfruta el invierno con una copita!, he aprendido a ser más fuerte por dentro y por fuera y vivo agradecida diariamente. No tengo queja alguna por el acogimiento por parte de los españoles, gracias a Dios, nos admiran, nos tiene en un listón alto porque la mayoría somos amables, educados, trabajadores, profesionales, pero sobre todo humanos. Volvería a elegir España sin duda.
Ya sabes hermanita que mi experiencia en Costa Rica fue corta y por la voluntad del destino me trae recuerdos tristes (la muerte de la nona) Primer dolor de vivir un luto tan lejos de mi tierra. Estaba realmente probando el polvo y luego vivimos la tragedia familiar (muerte del Padre de los niños). El ángel del corazón roto visitó de nuevo y solos, en medio de la adaptación, de la subsistencia física y mental porque, aunque no lo creas, cada día es una lucha consigo mismo mental para flotar, navegar y conquistar nuevos mares. Aprendes de cada experiencia la verdad.
Negrita, Se acerca diciembre y desde que salí del país me gusta menos, es triste pero no tengo la ilusión porque sueño y añoro con vivir las navidades en mi Seboruco natal, que igualmente ahora no son como las de antes, las de mi recuerdo, pero está mi gente y donde esté la familia, el aire frio andino, las misas de aguinaldo ahí está mi navidad, los recuerdos con la familia son efímeros destellos de luz en momentos oscuros pensar esto me reconforta mucho. Tranquila que con unas gaitas y las luces ya me cundo de navidad.
¡¡¡Mis niños son adolescentes!!! Cada día me estreno como madre, son buenos chicos, maduros, responsables, estudiosos y soñadores. Somos un equipo grandioso, fuerte y flexible como el bambú. Me ha venido bien la visita de mamá, la necesitaba eran ocho años desde el último abrazo en Maiquetía, le gustó Madrid, vino a darme alegría al alma y supongo que a su alma también, nos conectamos de amor, ha visto como se ha crecido su princesa y está orgullosa, pero yo mucho más de ella. Se devolvió porque está enraizada al amor por sus hermanos, por ti, por leo y los nietos, por las matas. Cada día comparaba lo maravilloso de allá con lo de aquí. Bueno negrita, sepa que no olvido nunca de dónde vengo y tengo siempre presente hacia dónde voy, aunque me distraiga en el camino.

Los quiero, echo de menos a mis sobrinos y te extraño enorme. ¿Mejor cartas no? porque por teléfono o videollamadas no es igual a cuando empuñas papel y lápiz. Te recuerdo con mucho cariño sé que tú también tienes mucho que decirme, escríbeme que mi alma se llenara de gozo saber de ti desde lo más profundo. Recuerda estamos bien, estamos felices, contentos y volveremos a abrazarnos fuertemente, eres mi gran ejemplo de generosidad, nobleza y lucha. Aguanta y sigue sacando adelante nuestro país, los que aún siguen allí son la verdadera resistencia, tengo la esperanza que en un futuro no muy lejano bailaremos juntas el nuevo despertar del país que todos deseamos.
Tu hermanita,
Lisbeth.
Que palabras tan sinceras, con las que creo que nos identificamos muchos Venezolanos en el exterior amiga. Dios te bendiga siempre. Y espero algún día todos volvamos a seboruco a disfrutar de la familia y los amigos.
No hay palabras mas sabias y sinceras. No hay necesidad de solo saber que están fuera de estás montañas para extrañar, el echo de estar dentro del país y estar tan lejos de muchos familiares que viven en el interior del país. Extraños desde afuera y desde adentró.
Eres valiente prima y te recuerdo cada día. Dios los bendiga
Que me ha encantado tía! Letras y comentarios tan tuyos! Que viva españa que vida Madrid y sin olvidar lo hermoso de vuestra tierra. Que don maja, que don que te ha dado la vida.
Espectacular sin duda; me identifico totalmente contigo; lo que nos mantiene en pie y optimistas es la esperanza de ver un nuevo amanecer, donde todos nos abracemos de nuevo y solo caminaremos hacia adelante pensando que lo vivimos queda como un recuerdo que nos enseñó a valorar nuestra gente, tierra e idiosincrasia. Un abrazo
Buena tarde. Les confieso que poder ser la elegida de destino de esta maravillosa carta, inspirada en La esperanza que es un acertijo que todos debemos tener arraigados estemos dentro o fuera de nuestro destino. Mi hermana Lisbeth Andreina García…. Uffff valiente, arriesgada, inteligente, apasionada de lo que hace, buena hija, madre, hermana, amiga, empleada, jefe. Bueno Dios te ha bendecido con esos talentos y por eso cada vez te recompensa con buen salud y bienestar personal.
No es fácil decir. Que es fácil querer estar con quién se sabe que te quiere y te ama sin medida, esos abrazos y risas que nos fortalecen el alma y el espíritu.
Solo le pido a Dios que nos dé la bendición de poder compartir una vez más. Desde acá te amamos y admiramos. Te bendigo hoy y siempre. La bendición de tus bebés. Y de nuestra nueva bendición. Te amo y amare estés donde estes mi loquita.
Gracias hermanita! Eres inspiración y amor. Gracias por tanto y sobre todo por aguardar, regar y nutrir siempre la esperanza. Dios con nosotras, cada día falta menos !
He leído y se me ha metido una basurita en el ojo. Palabras que muchos de los que hemos emigrado sentimos en nuestro corazón. Gracias por plasmar en esas líneas un corazón que añora pero que ya hoy en día se adapta a este nuevo país .
Gracias Venezuela por enseñarme de tu empatía ,darme tanto amor y alegría. Gracias España por darme calidad de vida y por ayudarme a cumplir poco a pocos mis sueños . Gracias DIOS porque todo es gracias a ti y para ti , sin tu protección y ayuda nada fuese posible
Gracias a una de mis enfermeras favoritas que ha escrito estas palabras . Dios te bendiga Lisbeth . Un abrazo
Tu ex jefa que te quiere muchísimo
Gracias y mil gracias por tus palabras María ! Amén por todo lo bonito. Un abrazo fuerte.
WoW Lis! Con cada pensamiento plasmado aquí en esta carta me siento identificada. Nuestra vida ahora está aquí, pero parte de nuestro corazón aún sigue latiendo allá.
Yo también «tengo la esperanza»
Un abrazo!
Lisbeth prima la boto de jonrón que carta tan buena
Ay gochis… Eso pega duro.. avisa par ala próxima.