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Así funciona el sistema de salud privado en España

Cuando llegas a España y escuchas a otras personas decir que es importante tener un seguro de salud, es normal que te preguntes: ¿por qué tendría que comprar un seguro privado si en España la sanidad pública es de las mejores del mundo y, además, es “gratuita”? 

Cuando llegas a España y escuchas a otras personas decir que es importante tener un seguro de salud, es normal que te preguntes: ¿por qué tendría que comprar un seguro privado si en España la sanidad pública es de las mejores del mundo y, además, es “gratuita”? 

Muchas personas me hacen esta pregunta y he decidido escribir este post para explicarles (a los latinoamericanos en general, que tal vez no tengan suficiente contexto), por qué hay tanta distancia entre esa idea y la realidad actual. 

Otra pregunta que me hacen con frecuencia, especialmente quienes todavía no han llegado a España o tienen poco tiempo aquí, es: “no planeo tener más hijos, ¿puedo eliminar la maternidad?” o “¿hasta qué monto cubre el seguro de salud?”. Para responder estas inquietudes, también comentaré cómo funcionan estos instrumentos y en qué se diferencian de lo que, en Venezuela, por ejemplo; llamamos «póliza de HCM». 

¿Es gratis la sanidad pública española? 

Lo primero que me gustaría aclarar es que el Sistema Nacional de Salud de España engloba a las prestaciones y servicios sanitarios que se financian con impuestos que pagamos todos. O sea, «gratuita» no es… Los médicos, enfermeros y trabajadores de los hospitales tienen sueldos y beneficios salariales; los fabricantes no regalan los equipos de diagnóstico o las medicinas de quirófano; ni el acondicionamiento de los centros de salud es obra de un hechizo de Harry Potter. 

Por otro lado, es erróneo creer que, al llegar a España, podrás ir de inmediato al médico sin pagar nada. La verdad es que no todo el mundo es beneficiario de la sanidad pública española. Incluso los españoles nacidos fuera de España deben realizar diferentes trámites ante la Administración pública antes de recibir su tarjeta sanitaria y, obviamente, los extranjeros deben cumplir ciertos requisitos. 

¿Es la mejor sanidad pública del mundo? 

Definitivamente es una de las mejores. Sin embargo, muchas cosas han cambiado como consecuencia de la crisis del Covid-19. Todos los trabajadores de la sanidad pública hicieron y siguen haciendo un esfuerzo titánico para salvar vidas en medio de una situación excepcional. 

Hay que tener en cuenta que las consultas con especialistas solo pueden ser solicitadas a través del médico de cabecera, por lo que dependerá de su criterio que finalmente consigas una cita con el gastroenterólogo o el nefrólogo, por ejemplo. Además, si antes de la pandemia estas citas podían tardarse hasta seis meses, ahora es lógico suponer que el panorama no ha mejorado. 

Si tengo sanidad pública, ¿igual debo contratar un seguro privado? 

Es lo que yo, personalmente, recomiendo. Una gran ventaja de la sanidad privada sobre la pública es que no necesariamente tienes que ir primero al médico general para conseguir una cita con un especialista. En la mayoría de los casos basta con levantar el teléfono, llamar al consultorio, confirmar que trabaja con tu compañía aseguradora y concertar la cita. Así de sencillo y rápido. 

Tener que pagar o no parte de la consulta dependerá del tipo de seguro de salud que hayas contratado, ya que existen seguros sin copagos y seguros con copagos (siempre dentro de un «cuadro médico» generalmente muy amplio, que la propia aseguradora pone a disposición de sus clientes e incluye hospitales, clínicas y profesionales sanitarios). 

También existen los seguros de salud con porcentajes de reembolsos, que te permiten escoger libremente, dónde y con quién atender tus necesidades de salud. 

En caso de hospitalización, los centros privados ofrecen máximo confort con habitaciones privadas para los pacientes y, atención a este detalle, un acompañante. Piensa que, si estás enfermo o recién operado, tener a un ser querido a tu lado mientras estás ingresado es un apoyo emocional que definitivamente te ayudará muchísimo. En los centros públicos esto no siempre es posible, o al menos no con la misma comodidad. 

Finalmente, una de las ventajas que personalmente me parecen más importantes es que el seguro privado generalmente incluye la tranquilidad de coberturas sanitarias cuando se está de viaje en un país extranjero. 

¿Qué es eso de copago? 

El copago es la diferencia que existe entre el precio de un servicio (una consulta, un tipo de examen médico o un tipo de operación) y el monto que cubre el seguro médico. Es decir, es la diferencia que tiene que pagar el afiliado (asegurado) para acceder a dicho servicio (en Venezuela lo llamábamos «deducible»). 

La carencia es el periodo de tiempo que transcurre entre el día en el que entra en vigor el contrato (la póliza) y el día que el asegurado puede comenzar a disfrutar de algunas garantías. Como sabes, en la mayoría de los seguros médicos no se puede disfrutar de determinados servicios hasta que no ha pasado cierto tiempo de cotización… A esto se le conoce como «período de carencia» y, afortunadamente, son bastante cortos y razonables. 

¿Puedo comprar cualquier seguro de salud para el trámite de solicitud de residencia? 

No. Uno de los principales requisitos para la obtención de la tarjeta de residencia en España es tener un seguro “que proporcione una cobertura equivalente a la del Sistema Nacional de Salud”. De esta forma, no serás una carga para el Estado, así que debes contratar un seguro sin copagos. 

Datos importantes que debes conocer antes de la contratación de un seguro 

  • La mayoría de los seguros de salud se contratan por un período mínimo de un año, aunque la forma de pago sea mensual. 
  • El pago se domicilia a una cuenta bancaria de un banco español a nombre del tomador (el titular) de la póliza. 
  • Los seguros de salud cubren las necesidades médicas en caso control de salud o atención de enfermedad. Para las hospitalizaciones derivadas de accidentes, existen las pólizas de accidentes personales. 
  • Las consultas de ginecología y obstetricia (aunque estas últimas tengan un lógico período de carencia) están incluidas dentro del servicio de salud de forma integral, por lo que la opción de eliminarlas de la póliza, con la esperanza de reducir su costo, sencillamente no existe. 
  • Tampoco existe un monto límite de cobertura. Mientras pagues responsablemente tu póliza, estás cubierto en todo lo que hayas contratado según las condiciones reflejadas en el contrato. 
  • La figura del «corredor de seguros», que en Venezuela gestionaba claves de ingresos hospitalarios, solicitaba las autorizaciones para estudios médicos y prácticamente era quien se encargaba de la atención al cliente de la aseguradora; aquí es diferente. La mayoría de las oficinas comerciales funcionan como vendedores de las pólizas y, luego, cada aseguradora tiene su propio departamento de atención al cliente. 
  • Si quieres tener un seguro de salud privado, escríbeme al correo electrónico consultoria@yoemigro.com para indicarte, sin compromiso, en cuánto te saldría y cuál es la mejor opción para ti y tu familia. 

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