Capítulos en Julio

Querido Julio,

Quién lo diría que después de tantos años recorriendo tus días y tus semanas, eras un mes más que no tenía ningún significado especial, hasta que llegaste tu a mi vida, que ironías, con el mismo nombre que el mes que te conocí. Un impacto hermoso al corazón que deja un tatuaje, mismo yo concedo a tenerlo, de tierras lejanas llegas a tu México lindo y querido que te vio nacer, el amor es lo que te motivó abandonar tus raíces para encontrar unas nuevas. Cuando te conocí tenías infinidad de historias que contarme de esas tierras, yo admiraba mucho la intensidad de tu energía al trasmitirlas con tu voz, que hermosos lugares algún día espero conocerlos, fue lo que te dije sin pensar que esas palabras se convertían en un deseo oculto que emanó de mi.

Julio mi persona favorita, mi mes favorito, el mes que me marcó para siempre, decidiendo tomarte de la mano para emprender vuelo y dejar atrás la seguridad y la calidez de mi familia elegida, ellas que estuvieron en las catástrofes más apocalípticas de mi vida, donde se jugaba el vivir o morir, nunca los olvidaré porque los llevo en la memoria del corazón.

Querido Julio te acuerdas las ocasiones en donde te contaba mi historia de vida, como si tratase de capítulos de una serie, hablando en tercera persona, tratando de emular cada sentimiento que tenía al momento de presentártelo con lujo de detalle, uno de mis capítulos favoritos por cierto, es la niñez, ese pequeño niño lleno de inocencia pero con una madurez que no se espera para un chico de esa edad, te acuerdas cuando te comenté que en una de mis clases en el colegio, la profesora nos hizo una pregunta a todas las personas; ¿Si pudieran vivir en algún lugar que no fuese aquí, dónde sería?. Sin pensármelo y sin tener ninguna razón en especial dije España.

Hoy venos aquí en tu segundo hogar, tu anhelo, tu sueño, tú proyecto de vida, hablabas tanto de Madrid se volvió un decreto que ayudé a materializar, dices que vivir con alguien que te entiende a la perfección porque compartimos cultura y sentimientos por lo “nuestro” ha sido muy gratificante, para mi también lo ha sido, al tal grado de no extrañar tanto, contigo ha sido fácil y un privilegio que no muchos poseen.

A 9057 kilómetros de distancia los meses de julio toman un nuevo significado, se han convertido en un recordatorio de ese parteaguas para poder vivir sin el olor, sin el sabor y sobretodo de la sensación que solo México nos da, lanzando una promesa en volver, alimentarme del cariño de mi gente para así retomarla vida en Madrid, porque los julios en esta hermosa ciudad son únicos a tu lado.

Estamos en una ciudad que más allá de las oportunidades que brinda, es por primera vez en mi vida que me siento seguro, te he contado en infinidad de veces en otros capítulos donde fui sujeto de discriminación y de rechazo, me dolieron muchísimo sus golpes pero me duele más reconocer que nuestra ciudad aún no es segura para nosotros que amamos de formas diferentes, nuestros colores siguen siendo una molestia para lo grises de la ignorancia.

Querido Julio, compañero de vida, te escribo porque sabes que es mi manera de abrir mi corazón y mi mente, letras que quedan plasmadas para que tomes esta carta cuando te invada la inseguridad y quieras abandonar el proyecto, sé que duele estar lejos de tu familia de todas las personas que te aman, pero aquí hay una nueva familia, que te amamos y eso no cambiará porque su combustible está creada del mismo material del cual fue hecho el universo, de la imperfección, gracias a ella estamos tu y yo; unas motas de polvo en el océano de posibilidades y realidades, y si te encuentro perdido voy a ir a buscarte, como tu alguna vez los hiciste para tomarme de la mano y llevarme contigo para que escribiéramos unos capítulos juntos.

Amado Julio, tenemos en mano unas páginas en blanco, en ellas te propongo no escribir en tinta roja, porque como ya sabes el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional, nosotros elegimos a vivir en lugar de sobrevivir, disfrutar lo que tenemos y dejar de añorar lo que no, decirle a nuestra gente que la amamos aunque no compartamos sangre pero lo que si coincidimos es en la decisión de alejarnos temporalmente o no de las tierras que nos vieron nacer, cada persona que conocemos es un capítulo que debe de escribirse, para que las personas podemos reconocer su existencia, lo que no se nombra no existe y nosotros empezamos a existir una tarde de julio.

Te ama con toda la intensidad de mi corazón

Christian

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