Autor: Karlina Fernández
Hola Karlina, pensarás que recibir este correo es extraño, y sí, lo es, pero es verdad, vengo del futuro, bueno, de tu futuro, del nuestro, quiero decirte que emigrarás, que la tierra de Cervantes te espera, porque la vida ha decidido que será allá donde atravesarás los últimos retos para terminar de forjar tu carácter, tu espíritu y logres todos tus sueños.
Debo advertirte que te enfrentarás a grandes batallas y duras circunstancias, pero pase lo que pase, confía en ti, en tu intuición y por encima de todas las cosas sigue escribiendo.
La primera batalla será a tu llegada, deberás enfrentar la desigualdad social, tu color de piel y tu acento comenzarán a importar, viajarás como una oruga novata por situaciones precarias que buscarán quebrarte, estancarte, asfixiarte en una tormentosa y a veces infértil búsqueda de trabajo, no, no serán molinos de viento, serán bestias que morderán tu autoestima y tratarán de alejarte de la escritura para que olvides tu esencia a cambio de trabajos forzados y mal remunerados. Conocerás el frio, la discriminación y el desamparo, pero Cervantes despertará de su descanso eterno y con la única mano que le quedó después de Lepanto tomará tu corazón por las noches y te dará impulso y entusiasmo a escribir cuando no encuentres consuelo.
La segunda gran batalla será la nostalgia, mientras lees esta carta que ha llegado a tu correo por primera vez sé que acaba de nacer tu sobrina, bueno, nuestra sobrina, y quiero pedirte que la abraces, abrázala mucho porque no volverás a verla hasta pasado seis años Karlina, pasaran seis años sin ver a toda la familia, pero valdrá la pena si eres fuerte, porque aquí viene la tercera y la más feroz de las batallas.
El 21 de Julio del 2022 visitarás Cuenca, y el río Cabriel hermoso y peligroso te lanzará a sus cauces, rodarás y caerás a cinco metros de altura, te fracturarás la pelvis, un hueso será arma, tu sangre viajara en el río y se volverá rojo, tu mano izquierda se fracturará, tu cabeza se abrirá y te sacaran en helicóptero en una agonía que no estaba en los planes, mirarás la muerte de cerca, conocerás todos los dolores del cuerpo y en cama, adolorida, un gato blanco se posará en ti como un abrazo, un gato hermoso mascota de tu amiga que gentilmente cuidara de ti, ese gato es Cervantes, si, ahí, convertido en gato, pidiéndote que, con la única mano que puedes mover termines de escribir el poemario, te dolerá escribir, respirar, vivir Karlina, pero debes hacerlo, como lo hizo Cervantes.
La segunda vez que te llegará esta carta será en tu recuperación después del accidente en agosto de 2022, la leerás acostada pensando que es el resultado de tomar morfina, pero no, no es un espejismo, es una carta para que escribas, es una carta que te envío yo, la Karlina del fututo, la que vive feliz en Madrid, porque si escribes y terminas el poemario serás una mariposa que volará de visita en agosto de 2023 a su patria, abrazarás a tu sobrina y presentarás el libro con el sello de una noble editorial española.
¡Escribe Karlina!, porque si lo haces estarás seis años después a gusto en una Madrid amable que te acoge con amor, cultura e igualdad ¡escribe Karlina! porque yo que estoy aquí en octubre de 2023, en casa, estrenando el otoño con un café, solo puedo darle a “enviar” si tú me crees y sigues tu destino, de lo contrario nos perdemos y Cervantes quedará penando atrapado en el gato blanco, esa mascota de tu amiga que no sabes por qué te maúlla.
Atentamente,
Tú “yo” del futuro y el gato blanco