Madrid, octubre 2023.
Para: Jacinto (Mi papá)
Querido papá:
Hoy te escribo en la distancia para hacerle comprender que no importa cuanto mide, cuando se trata de querer.
Papi, cada segundo que ha pasado desde el último día que te vi te he extrañado. He llorado con canciones, te he escrito poemas, y llevo impregnado en mi pecho el sentimiento del que por ahora ha sido nuestro último abrazo.
Sueño con verte de nuevo, con volver a abrazarte y con poder retribuir un poco de lo tanto que me has dado. Porque me lo has dado todo Papá.
Un hogar lleno de amor, donde tu estampa fuerte se congeniaba con tus sentimientos nobles y tu gran corazón.
A veces te pienso, en tu lugar favorito, tu casa, sentado, bajo la mata de mango con tu mirada puesta en el verde acogedor de los árboles a tu alrededor.
Aquí, no hay tanto verde, pero también he conseguido un hogar. Sueño con que pronto me puedas visitar.
¿Te imaginas papi, cuando nos volvamos a encontrar? Te abrazare tan fuerte y no te querré soltar.
¿Te imaginas que supiéramos cuando va a pasar? La espera no sería tan dura y no existirían días de tristeza que no se puede explicar.
Quiero contarte, que por aquí todo va bien, que cada día lucho por lograr todo lo que quiero hacer. Que Helena y Juan Javier se sienten más de aquí, pero cada día les hablo de nuestro país.
Soñando con volver a veces me la paso, pero también quisiera poder traerte y que puedas conocer, este País del cual ahora soy parte y que me logro acoger, con sus paisajes hermosos, y su frío otoñal que después del verano ya empezamos a extrañar.
Hay quienes creen que es fácil, esto de emigrar, pero se equivocan tanto es volver a empezar. Y aunque hay comienzos bonitos, llenos de libertad, hay un sentimiento que lo acompaña y es el de no dejar de extrañar a tu familia, tus vecinos, tu carrera, tu ciudad, tu perrita que se ha quedado, el abrazo de Mamá y Papá.
Quiero que sepas que, dentro de mi pecho, hay un orgullo que siempre sentiré, y es que eres el mejor Padre que pude tener.
A veces me imagino que te abrazo, y otras veces te abrazo en mis sueños. Tengo un túnel, que he llamado el túnel de mis deseos, por el que mi corazón se transporta en tiempo real siempre que busco un poco de aliento, allí puedo tener conversaciones fluidas contigo, sintiéndote cerca siempre que te necesito. Es un sueño que retumba en mis sentidos, es un sueño que se convierte en esperanza y sube en oraciones al cielo.
Te amo papá, nunca lo olvides. Pido a Dios que te bendiga, te guarde y te cuide. Que nos permita reencontrarnos no importa si es aquí o allá, no sé cómo ni cuándo, pero que podamos volvernos a abrazar.
Te extraño, papá.