30 de octubre de 2023 Madrid, España
Mi querido hogar, Caracas, Venezuela,
Hace mucho tiempo que no hablamos, pero quería ponerme al día sobre las cosas que me han sucedido desde que me fui. Las primeras noches extrañaba todo lo que antes me parecía natural. El sonido de los grillos, el olor del café a las cinco de la tarde y las veces que bajaba hasta el patio para escuchar los loros y aves cantar. Lloraba cada día pensando que eso aliviaría el dolor, pero no fue así. Al pasar el tiempo fui encontrando la manera de extrañarte sin detener mi vida, encontré amistades que se convirtieron en familia y momentos que se convirtieron en inolvidables. Entonces la vida me regaló un segundo hogar. Un sitio seguro donde podía reír, llorar, molestarme y sentirme protegida. Con personas cálidas que estaban conmigo en las buenas y en las malas, y que me valoraban como a su propia familia. Junto al amor preciado que encontré aquí, y mi mejor amigo que ya lo conoces porque muchas veces me visitó allá, adopté dos maravillosos gatos que me recuerdan mucho a los que tenía contigo. Pongo en práctica todo lo que aprendí de las personas que estaban en ti. Así podré tener un pedacito de allá, aquí. Sé que cuando vuelva estarás distinto. Hay personas que ya no están por lo que no habrá el olor del café a las cinco de la tarde. Hay aves y loros que se fueron hace mucho tiempo por lo que no podré oírlas cantar. Hay recuerdos que tengo conmigo que serán distintos cuando te vuelva abrazar. Aun así hay tantas partes de ti que quiero mostrarles al mundo porque me hicieron ser la persona que soy hoy en día. Para terminar, estoy bien, sigo llevando conmigo ese lugar añorado que dejé atrás pero que me da fuerza para continuar. Todo lo que viví contigo fue algo que jamás voy a olvidar y que me va a representar hoy, mañana y siempre”.
Airali Estrada