Redimirte quiero, pero sin sobresaltos

Autor: Johana Mila de la Roca

Barcelona, 4 de octubre de 2023

Hola, soy Johana.

Parafraseando a Manolo García, redimirte quiero, pero sin sobresaltos.

No te voy a decir que espero que estés bien porque sé cómo estás y lo lamento cada día más, de verdad creo que no te lo mereces. Lo que sí espero, sinceramente, es que esta etapa oscura que atraviesas pase pronto.

No pensé que te extrañaría, pero resultó que sí. Tengo recuerdos amontonados en la cabeza que amo profundamente y el punto de unión de casi todos ellos eres tú.

También hay memorias de cuando estaba creciendo en las que lo único que deseaba era no estar allí, no me gustaba mi realidad, no la entendía, no estaba a gusto y en parte te echaba la culpa a ti, porque se veía el deterioro, porque no me gustaba la actitud de la gente y además porque no me sentía nada cómoda en el núcleo familiar.

No es fácil crecer en un lugar donde no se está alineado a los estándares, no es sencillo ser gorda cuando el orgullo nacional es ganar el Miss Universo, no es cómodo sentirse rechazado por no encajar. Hay cosas que me gustaría no recordar, pero que vienen a la cabeza porque, aunque sea desagradable, caigo en la tentación de comparar y resulta que aquí donde estoy no importan. Sin duda, esto no es perfecto y hay otras cosas que imperan, pero esas que me atormentaban al crecer porque era incapaz de encajar en aquella sociedad, aquí no importan y eso… me da tranquilidad.

Tengo añoranzas, cuando me fui te dejé a mi gato porque en ese momento no me lo podía llevar conmigo, allá se quedó contigo y está enterrado en tu tierra haciendo que crezcan árboles y flores allí donde él está. Los caraqueños además tenemos el lugar común de evocar al Ávila y suspirar, básicamente porque es hermoso y nos abraza, verlo cada día era para mí un absoluto regalo, un rincón de paz en el medio del caos que es Caracas. 

Como te decía al principio, evoco mis viajes y las vueltas increíbles que di por tu geografía, de la Gran Sabana, la subida al Roraima, Pui Pui y Playa Medina, las cachapas en la Lara Zulia, las arepas de maíz pilado y los quesos en Clarines, aquella Semana Santa en Todasana, los escapes a La Sabana, Choroní, Cayo Sombrero, Cata, La Ciénaga, Isla de Plata. Hay recuerdos que ahora emergen y me reafirman la correcta decisión que tomé de estudiar turismo.

Pensando en todo lo que ha pasado desde que me fui, quería contarte que estoy bien, que tengo un hogar, que adopté a otro gatito que es un poco la reencarnación del que dejé allá. Me gusta estar aquí, me siento tranquila y es un lugar muy bonito, el acento no lo he perdido a pesar de la cantidad de años que han pasado y creo eso dice mucho de cuanto atesoro mis tiempos felices contigo.

Tengo una mixtura de sentimientos, están todos revueltos y es lógico. Están mezclados los afectos, los miedos, las tristezas, hay una sensación muy devastadora metida en toda esta masa emocional y es la de saber que mucho de lo que se añora ya no existe, ya no está, pero también hay que pensar en las nuevas experiencias, los retos, las alegrías que se viven cuando se toma la decisión de migrar. 

En fin, no te quito más tiempo. Sólo pasaba a decirte que he logrado sanar y ese proceso me permite extrañarte y recordarte con cariño, mi familia y mis amigos siguen estando conmigo a pesar de que la distancia no está siendo muy amable, pero como te decía antes, lo que nos unió fuiste tú y eso tiene un valor incalculable. Mi familia también se desperdigó un poco, no mucho, pero ha sido un punto de encuentro entre nosotros el estar viviendo experiencias similares en la diáspora, aunque estemos en diferentes países.

Te abrazo en la distancia y espero que seas libre del yugo que ahora te oprime, que pueda volver a verte y disfrutarte muy pronto. Ahora parafraseo a Tracy Chapman y te digo que siempre estarás en mí y espero (esa espera de esperanza) que siempre haya un lugar en tu corazón para mí. 

Te quiero.

Johana

Redimirte quiero, pero sin sobresaltos comentarios en «2»

  1. Como siempre Johy un texto impecable. Me reconozco en alguno de tus pensamientos y ahora que tuve la oportunidad de volver a transitar por esta tierra bendita y maldita al mismo tiempo, me siento muy afortunada por las desiciones tomadas y por ser emigrante y poder así revivir y valorar esos recuerdos bonitos y agradecer por todo lo vivido a pesar de los pesares. Un aplauso para ti 👏🏼

    1. Mi Pachu, muchas gracias. Gracias por leerlo y por dejarme tu cariño en estas líneas. Un gusto haber coincidido contigo en los tiempos de oficina y más gusto aún encontrarnos en las decisiones y coincidir en las vicencias. Te abrazo, mi niña. Mil gracias.

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