Entrando la temporada de apareamiento de las cigüeñas en Alcalá de Henares, en el mes de febrero, conocimos la noticia de que su población se había reducido. Se dijeron muchas cifras, pero tuvimos la oportunidad de hablar con Juan Prieto, autor del libro “Las Cigüeñas de Alcalá”, y líder del colectivo Ciconia, el cual está a cargo del censo de estas aves todos los años, con más de 30 ediciones. La cifra ahora era la más cierta debido a la fuente: 32 parejas no llegaron a la Cuna de Cervantes en 2026.
Aunque las noticias de la muerte o desaparición de los ejemplares de Ciconia ciconia fue asociada a la gripe aviar, el experto no lo dio por sentado. Al final conocimos que son muchos factores los que comprometen su supervivencia. Y lamentablemente muchos de ellos vienen de la mano del hombre.

“En Alcalá, en el año 2001 el propio Obispo quiso tirar los nidos de la Iglesia Magistral, donde había más cantidad y eran los más antiguos. Incluso se supo que querían electrificar la torre para que no regresaran más nunca. La gente se movilizó. Hubo unas cuantas manifestaciones y al final recolectamos unas cinco mil firmas para que se echara la medida atrás, y así pasó. Eso lo cuento en mi libro. La gente incluso le dijo al Obispo qué si no quería a las cigüeñas que se fuera, porque los alcalaínos si las quieren. Ellas estaban aquí antes de que Ud. llegara”, comentó Prieto.
Y es que cuando estas en Alcalá de Henares basta con levantar la vista a la parte superior de los edificios del casco histórico y vas a apreciar a las cigüeñas formando parte del paisaje urbano y por tanto de la memoria colectiva. Sus nidos coronan iglesias, torres, espadañas y edificios históricos. Durante décadas han sido uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad. Otra particularidad es escuchar su crotoreo, que es algo que hacen para saludar a sus parejas y a sus vecinos, sean aves o humanos.
Para el experto, aunque existe una normativa y un interés generalizado en la población para cuidar a la cigüeña, en la práctica (a nivel oficial), al parecer no tienen claro dicho compromiso. Afirma que la comunidad de Madrid dio permiso para que echar abajo cientos de nidos de tendidos eléctricos, en iglesias que se quejaban, edificios. “En 2020 dio permiso al Ayuntamiento para tirar unos nidos de los más antiguos, tenían unos 100 años, y aunque tenían dio permiso para echar dos abajo, se cargaron cuatro… En el Oratorio San Felipe Neri hicieron algo más bárbaro. Colocaron barras de acero en la cúspide lo que ha hecho que muchas de esas aves se mutilen o mueran. También es una amenaza para la vida de los polluelos en crecimiento. Hemos solicitado que los quiten y en Ayuntamiento se hace oídos sordos”, dijo nuestros entrevistado.

Igualmente se refirió a la situación nacional que al parecer es la misma. “Extremadura era el sitio donde más cigüeñas había en España y hasta se podría decir del mundo. Había miles. En el Casco Viejo de Cáceres se llegaron a contar unas 180 parejas en los nidos de iglesias y edificios históricos. Bueno, en el censo nacional que hizo SEO BirdLife este año el resultado, que se dio a conocer el 3 de febrero el Día de San Blas, es dramático. Apenas de habla de uno o dos nidos. Hace poco estuve en Valladolid y cuando veía las iglesias me di cuenta qué no había nidos. Me dije ¿qué pasa? ¿Tantas iglesias y no hay ni una cigüeña? Yo te puedo decir que ha pasado: las han tirado”, dice con indignación.
Migración, vertederos y salud
El experto en cigüeñas aclaró varios aspectos de la dinámica migratoria de la Cigüeña Blanca, que están asociados a la existencia de vertederos de basura a cielo abierto. Dijo que durante siglos estas aves migraban hasta África subsahariana, donde encontraban abundancia de insectos. Pero varios factores alteraron ese patrón: sequías, uso de pesticidas y cambios en el paisaje africano. Esto hizo que muchas dejaran de migrar largas distancias. Primero se quedaron unas pocas; con el tiempo el comportamiento se fue extendiendo. “Para las cigüeñas los basureros que existían a las afueras de algunas ciudades eran como un restaurante con comida infinita”.
Sin embargo, España debió ajustarse a las nuevas políticas ambientales de la Comunidad Europea que exige el cierre progresivo de estos vertederos. Uno de los que más tardó en hacerlo fue el de Alcalá de Henares (2019). Era uno de los lugares predilectos de las cigüeñas del Corredor del Henares para alimentarse. Claro está que en el camino también se evidenciaron amenazas como los ejemplares de morían atascados en la basura o por ingesta de plásticos o alimentos que las intoxicaban. “En el libro hay una foto de un polluelo que murió porque tenía el estómago lleno de bandas de goma que la mamá confundía con gusanos y se los daba”, recuerda Prieto.

Para el especialista la decisión del Ayuntamiento de dejar un comedero luego del cierre del basurero fue acertada. Hace una dramática comparación: “Nosotros lo vimos venir. En el caso de Segovia donde había muchas cigüeñas, la población se vino a menos luego del cierre del basurero. El problema que hay ahora es que en mayo de este año se debe decidir si cerrar o no el comedero y conociendo las políticas poco ecologistas de la gente del PP, dudo que siga abierto. Por ejemplo, lo que si ha pasado es que la dotación del comedero no es la mejor porque hay algunos meses cuando deberían echar más comida y no lo hacen. Para el Ayuntamiento esto le representa poca cosa a nivel económico. Les gusta salir en fotos diciendo que les gustan y cuidan a las cigüeñas, pero cuando tienen que poner una peseta o un euro para hacerlo, no lo ponen, es un poco hipócrita. Nosotros si nos hemos pronunciado para que lo dejen abierto y echen más comida”.
-¿Qué lugar de la cadena trófica tiene la cigüeña? ¿Cuál es su importancia biológica?
-Es un depredador. Aunque puede ser cazada por un zorro, un águila real o imperial. La cigüeña se metió en el entorno donde habitaban los humanos precisamente para evitar ser presa fácil de sus depredadores. Y el hombre vio que también le era muy útil porque al arar la tierra se dio cuenta que su alimento eran los insectos, lombrices y otros rastreros, lo que se consideraba plaga o algo malo para los cultivos. Así nace esa relación de mutualismo, es decir ambas especies se beneficiaban de sus hábitos y por lo tanto se cuidaban mutuamente. Fue cuando el hombre dejó que hiciera sus nidos en los techos de las casas, torres o iglesias.
-¿Cúal es la época de apareamiento? para que quede claro también.
-La época de apareamiento es ahora mismo en febrero. A las personas que les gusten las cigüeñas se pueden pasear por el Casco Histórico de Alcalá de Henares y las podrían observar copulando. Lo hacen varias veces al día. Generalmente el macho se monta sobre la hembra y unen sus cloacas, estas aves no tiene órgano copulador. – El huevo tarda en gestarse entre 24 y 48 horas-. El mes de marzo es época de incubación y los adultos se dedican a alimentar a los polluelos, estos permanecen en el nido unos dos meses antes de volar.

La sociedad civil se planta para protegerlas
Queremos hacer honor a esta organización llamada Ciconia y dirigida por Juan Prieto ya que gracias a sus acciones e informaciones, la cigüeña de Alcalá se ha metido en el corazón de los alcalaínos y además es reconocida como un atractivo turístico para las personas que vienen a visitar esta ciudad que es sede de una de las universidades más destacadas de España.
Una de las acciones clave ha sido el censo que llevan haciendo por cerca de 40 años. Por cierto en muchas oportunidades este procedimiento iba acompañado con el anillamiento de algunos ejemplares para poder hacerles seguimiento y poder levantar informes bien documentados sobre sus hábitos, natalidad y mortalidad.
-Tenía entendido que ese procedimiento lo hacía la ONG Seo BirdLife. ¿En qué consiste?
– En Alcalá somos nosotros los que anillamos. El procedimiento consiste en colocar dos anillas una metálica y otra plástica que tiene una numeración o un código específico para cada. Es así como las podemos identificar a través del tiempo. Para ello usamos un telescopio y las observamos a distancia. Ya no estamos anillando mucho porque se requiere de mucha inversión y logística. Además el índice de natalidad ha bajado. En los mejores años llegamos a anillar más de cien pollos, recientemente esa cifra ha disminuido mucho.
Otra de las acciones ha sido la elaboración de nidos, los cuales colocaban estratégicamente, para poder ayudar a las nuevas parejas. “Lo que pasaba era que en la ciudad y en las afueras ya las cigüeñas no conseguían los palos para hacer sus nidos. Nosotros íbamos con nuestros coches a buscarlos a varios kilómetros. Luego hacíamos el entramado no con la destreza de las aves, pero al final nuestra técnica funcionó. Lo más difícil era colocarlas en lo alto de los edificios antiguos. Muchos de esos nidos los han usado y siguen funcionando”.
Prieto tiene muy claro que las cigüeñas llevan siglos compartiendo los tejados y las torres de la ciudad. Y sabe que para mantener esa convivencia dependerá de decisiones políticas, de una gestión ambiental que las favorezca y también de la atención que la sociedad siga prestando a estas grandes aves que forman parte del paisaje urbano de la ciudad que vio nacer a ese gran escritor español como fue Cervantes.
Patrimonio relegado
Fue precisamente el legado de Cervantes el que hizo que el dos de diciembre de 1998 la ciudad fuera declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco. Otra parte importante es la Universidad que fundó el Cardenal Cisneros en 1499 que luego fue cerrada (mediados del XIX) y gracias, nuevamente, a la movilización de la sociedad civil (Sociedad de Condueños) abre sus puertas nuevamente en 1977. Lo particular de todo es que sus más de 30 mil estudiantes que cursan una oferta de 38 titulaciones lo hacen en los edificios en los que se fundó hace 500 años. Y cuando miras sus techos, observas la más típica estampa familiar del reino animal. Las aves de pico naranja dándole de comer a sus críos próximos a salir del nido.
Nuestro entrevistado destaca que precisamente luego de la denominación de Patrimonio del Mundo, el turismo hacia la ciudad más importante del llamado Corredor del Henares, ha sido exponencial. “Es por eso que las cigüeñas se han convertido en otro atractivo turístico. Se han hecho encuestas a los visitantes y se les pregunta qué es lo que más le ha gustado de Alcalá y casi todos mencionan a las cigüeñas”, dijo.
-Me llama mucho la atención que si es evidente que la cigüeña es un atractivo turístico en la ciudad, la parte oficial no le de la importancia que se merece. ¿Qué es lo que pasa?
-Si te soy sincero no lo sé. Lo que si te puedo decir es hace pocos años el Ayuntamiento mandó a hacer un video para la promoción del turismo y puso una condición: que no se hablara de las cigüeñas. ¿Lo puedes creer? Eso lo sabe poca gente. Yo lo sé porque la persona a la que le encargaron el vídeo me lo dijo.

Podemos concluir que la combinación de enfermedades, cambios en el sistema de alimentación y migración, presión para eliminar los lugares de nidificación y las políticas públicas poco claras y contundentes para su protección; plantea incertidumbres para el futuro de la especie en la ciudad. Lo que si queda claro es que de no ser por la gallardía y movilización de la sociedad civil en Alcalá otra sería la historia para estos animalitos, lo que demuestra que la implicación ciudadana en muchos casos puede marcar la diferencia.







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